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24 abril 2007

Paso a la libertad

...llegué temprano, casi 30 minutos antes, Adriana, mi abogada, mi amiga, mi contención, ya me estaba esperando, ahí estaba como profesional y como compañera, cubriendo el lugar vacío, que me dejó la decepción y porque no la cobardía, nos dimos un beso como siempre, con abrazo incluido, y me susurró al oído "estás tranqui Juan" y le contesté un "no" con una media sonrisa, no se puede estar tranquilo cuando se está en la víspera de cumplir un anhelo tan deseado.

Entramos a ese lujoso edificio, miré de reojo la calle y pensé que cuando volvería a pisarla, sería otra persona, con otra vida, cada paso dado, era medido en detalle, sabía que en el momento de desandarlos todo habría cambiado. Por fin, estábamos en el lugar, alfombra importada, sillones lujosos, lindo escenario para despedir una pesadilla, lindo escenario para volver a ser uno mismo...nos sentamos a esperar y a los 5 minutos, se abrió silenciosamente una puerta que no habíamos percibido que existía, y una niña muy amable, nos dice "la doctora los invita a pasar a la sala", me levanté rápidamente, casi con apuro, quería terminar de una buena vez, Adriana me tira del saco y me dice "tranqui... Juan, ya estamos" - "dale, dale", le contesté.

Hermosa sala, un ventanal amplio con toda la vista sobre Plaza Francia, revestida en fina madera, cuadros originales en oleo y acrílico, todo tenía un gusto excelso, lindos detalles de estilo y una mesa inmensa de caoba con vidrio y sillas en terciopelo rojo. Cerraron la puerta, y quedamos solos, el silencio se adueño de los dos, nos miramos y ella me sonrió, yo no le devolví la sonrisa, estaba tenso, baje la cabeza, levanto la vista y me sigue mirando, me guiña un ojo, ahí si, sonrío, y me muerdo el labio, y me dice "que ansiedad, no lo podés creer " no podía hablar, solo le dije que no con mi cabeza y se me nubló la vista. "Juan no dejes que te mate la espera, falta poco" dice Adriana, "si estoy por ser feliz y libre, no es fácil, es que ya me olvidé como era", le contesté. "Vamos Juan tanto peleaste por esto, dale es el último escalón". La puerta se abre nuevamente, entra su abogada, casi una anciana, pero la calidad de su ropa y algún que otro cirujano la habían dejado digna, pero anciana al fin, me saluda muy amablemente, también saluda a Adriana a quién le dice algo al oído y ríen a carcajadas, luego Adriana me comentaría la acotación, que no vale la pena mencionarla.

La puerta queda entreabierta y miro, ya había llegado, estaba ahí, la veo, la vi linda, elegante, sencillamente atractiva, delgada, con un trajecito negro, y una blusa rosa, pelo corto, rubia, y su flequillo desmechado tan de ella, se la veía bien, sonreía con alguien mientras movía sus anteojos de sol, toda era igual, como si se hubiese detenido en el tiempo, su forma de pararse tan particular, sus gestos, su manera de sonreír, parecía que el tiempo no había pasado para ella, dejé de mirar... pero no pude, y volví mi vista, ahora estaba de frente, miré sus ojos color del tiempo, apenas maquillados como siempre, hacía tanto que nos lo miraba.
No se percató que estaba ahí, los recuerdos se me cayeron en la cabeza, no todos juntos sino uno a uno, caían como fichas, me dieron ganas de dejar lo que había traído sobre la mesa y salir corriendo, tantos recuerdos, lindos, feos, hermosos, tantos que no lo podía soportar, se me cruzaron mis hijos aquellos momentos de lucha, el comienzo, el final, todo, absolutamente todo.

Me costó reponerme, debía estar lúcido, mi abogada no me sacaba la vista de encima, ella sabía lo que significaba para mi, ella sabe todo de mi, hasta lo que no debe saber, me contenía con la mirada, opinaba en el momento que yo iba a decir algo no conveniente, me sonreía cuando iba a explotar, pero ella sabía, que fueron 8 largos años de espera, 8 años de sobrellevar una situación no querida, 8 años de estar atado, ella también sabía que nada pude hacer, quizás una mala gestión de alguien que ya no está, no importa, ella me entendía, quizás porque vio el documento, eso quizás porque lo vio. O quizás porque iba a cobrar honorarios, cualquiera de los motivos le cabe a mas de una, eso también aprendí, que todos somos iguales en el mismo momento.

Entró sonriendo, se detuvo, me miró sorprendida y fijo, muy fijo, su mirada se clavó en la mía con un brillo especial, me sonrió, aquella sonrisa de tiempos, solo un "hola" de mi parte recibió, caminó lentamente en busca de su silla, sin dejar de mirarme, movió rápidamente su cabeza para que su flequillo la dejara ver mejor, y sin sacarme la vista, se sentó frente mí, permanecía con su vista en mis ojos, me miró constante e insistentemente, cuando se leía el documento, con su mano derecha en el mentón, como luciendo esa pulsera que alguna vez le regalé, siempre en la misma postura y con la misma mirada solo decía - si o no - de acuerdo con lo que se le preguntaba. La miré, me sostuvo la mirada, y cuando no pudo mas, la bajó con una sonrisa, como si hubiese estado jugando a la seducción, y sonrió... sencillamente me conocía a fondo.

No sé lo que se leyó, no sé ni que me preguntaban, Adriana contestaba por mi. Solo sé que me inquietaba cada vez mas su mirada, y cada tanto recorría mi rostro, como quién trata de guardar algo para no olvidarlo mas, no perdía detalle.

Tenía mis manos apoyadas sobre la mesa, y ella con sus dedos finos, las uñas prolijas y anillos que no conocía, puso su mano tibia sobre la mía, haciendo sonar esa pulsera sobre el vidrio, y me dijo susurrando "hola Juan, que gusto verte, te noto con carita de no dormir, pero igual se te ve muy pero muy bien, como siempre, o mas." Solo levanté la vista, saqué mi mano, la miré fijamente, ella sabe cuando miro así, y dije "ni una cosa ni la otra, todo normal".

Traté de buscar en todo momento algo en sus ojos, ironía, placer, dolor, arrepentimiento, algo y siempre me daba lo mismo, cariño, era su mirada de cariño, pero no tuvo eco, mi costo fue muy alto.

Justo en ese instante su abogada le pregunta a Adriana si había traído el dinero, saqué la suma acordada y en la moneda pactada, la puse ordenadamente sobre la mesa, y empujé el montón hacia ella, sentí un gran alivio. Me incorporé y volví a empujar el dinero, para que lo tenga bien cerca. Me seguía mirando inmutable, nunca miró el dinero, sus ojos color miel brillaban mas de lo común, no miraba el dinero, me miraba a mi, no sacaba la vista de mis ojos, ya no sonreía, sabía que era el final, sabía que era así, que acababa algo importante, entendió la contundencia de la finitud, no solo la entendió, sino la sintió, como nunca.

Seguía quieta, sus dos manos entrelazadas sobre la mesa, siempre mirándome, no se le movía un músculo, era una fotografía, sus ojos brillaban mas, ni su flequillo podía disimularlo, por mas que bajara su mentón. Se hizo un silencio general, Adriana... "señora va a contar el dinero?" sin mover sus ojos, contestó "no - si él dice que esta bien, estará bien". No quise contestar, alguien una vez me dijo que me comportase como un caballero, y eso hice.

Pedí en tono suave los folios necesarios para firmar la total independencia, los iba a firmar, y Adriana me lo sacó de la mano y dijo, "primero firma la señora que recibió el dinero, y después vos". Se paró le puso las hojas en la mesa frente a ella y le dio su lapicera, seguía mirándome, ni siquiera había pestañeado, seguía firme, toma el documento, firma con un dejo de importancia, y porque no con desprecio, mi vida empezaba a tener sentido, raro me sentí raro, y me salió una sonrisa de alivio. Firmó, sin soltar la lapicera levantó nuevamente su vista, me miró fijo y volvió al papel poniendo algo bajo su firma, no presté mucha atención al acto en si, solo se trataría de una aclaración de firma o fecha.

Firmó su abogada, lo hizo Adriana y luego me tocó a mi, firmé, con disimulo veo su firma y lo que escribió debajo, decía, "lo guardaré para nuestra vejez" , dejé los folios sobre la mesa, y no la miré mas, sonreía, ahora yo sonreía, me paré, pregunté si había algo mas que hacer, los abogados se miraron y dijeron casi al unísono "todo está en orden, nada más" comencé a salir de la sala y su abogada me dice..."Perdón, los honorarios..." Adriana, le dice "Doctora, eso lo arregla conmigo, a él no le pida nada, está empezando a ser feliz", giré mi cabeza ante semejante respuesta y no pude evitarla, seguía sentada frente al dinero con la misma pose, y la mirada perdida...comencé a salir, y sentí su voz..."Juan", me doy vuelta se para, se acerca mas de lo normal, y me dice, "gracias por nuestros hijos, gracias"..."nada tenés que agradecer, ahí tenés lo que querías, que seas feliz y tengas mucha suerte", contesté, y me dijo "eso tiene destino, ya tiene destino y lo decidí recién...y así será, aunque no estemos juntos" sonó a arrepentimiento, realmente no me importa, ya no era mi dinero, no dije nada, solo salí, estaba aturdido, mareado, quería la calle.

Salimos con Adriana y nos encontramos con el inmenso ombú de Recoleta, me dijo, "te felicito, tomamos un café? no, solo quiero caminar por la plaza, venís?... vamos..." prendí un cigarrillo, miré el cielo, miré los verdes y la angustia de ocho largos años me llegó a la garganta, baje mi cabeza, Adriana, me tomo del hombro y lloré, me abrazó, y me dijo "negro te quiero tanto, sos tan jodido como buen tipo", lloré en silencio, lloré un rato largo en su hombro, mientras pasaba por mi cabeza la película de estos largos ocho años, el crecimiento de mis hijos, la condena de mi soledad, mis logros, mis fracasos, los golpes que dí, los que me dieron justa e injustamente, lloré por las perdidas que quedaron en esa mesa junto al puto dinero, lloré por mis equivocaciones, por mis aciertos, por mi profesión, por lo logrado y lo perdido, lloré hasta que no tuve más lágrimas, cuando levanté la vista Adriana también tenía su cara con lágrimas, me dijo "Juan cuanto te ha costado, mas que el dinero, te costó llegar...". la miré y le dije, "sabés, hacía tanto que no lloraba en libertad, tantas lágrimas y dolores sin compañía y ahora puedo elegir, gracias Adri," y curiosamente me dijo una frase muy mía, muy de mi infancia que ella no conocía, pero la dijo.."Un poco mas bueno, si fueras un poco mas bueno, no te cobraba.."los que me conocen saben muy bien el origen de esa frase, me la decía mi madre cuando era chico, me decía "Un poco mas bueno, si fueras un poco mas bueno, serías perfecto", mientras me abrazaba y reía, me corrió un escalofrío, sentí que ella estaba ahí, que siempre había estado, y estaba feliz como yo, no dije nada, solo pensé "gracias vieja por todo como siempre y yo que pensaba que estaba solo", sonreí, hacía mucho que no sonreía en libertad, y le dije "ahora si, vamos a tomar un café, ahora comienzo mi nueva vida, aunque viva diez minutos mas, no me importa, me voy a morir libre, solo yo decido ahora".

Nos tomamos del brazo y buscamos la confitería mas lujosa, y sonriendo dijo "que pensará la gente, mirá esta gorda lo que se levantó, debe tener mucha guita" siempre se ríe de su gordura exagerada y disfruta (creo yo) de lo que posiblemente opina la gente, reímos, a carcajadas sin parar, pero libre, donde la risa es mas amplia.
Esto no fue merecido, nunca lo merecí, le pese a quién le pese, solo los consejos, y opiniones de terceros lograron esto, que yo pagué con ocho años de mi vida, y al final ella estaba sola en la sala, con un dinero que no le hace falta, pero con una historia aniquilada y sin ningún atisbo de algo mas, ahí quedó, como pidiendo perdón, pero la consejera de turno, ya no estaba.

Yo no lo merecía, ni eso, ni mucho menos, es que no me considero un gran tipo, pero si sé que soy un buen tipo. Lejos quedaron las incredulidades, los conceptos gratuitos, la falta de comprensión, los insultos, lejos quedó esa soledad de este último mes, cuando mas necesitaba compañía, nadie se jugó a mi lado, tan solo por 30 putos días de aguante, quedó todo perdido, será mi destino estar solo. En los momentos cruciales he estado solo, pero esta vez pensé que no sería así, pero se repitió, listo... pude solo este último tramo, nuevamente he podido, lejos ha quedado todo, mi vida me la gané solo otra vez, como cuando la muerte se tuteaba conmigo en Centroamérica, o cuando el duro suelo de un campo me recibió con la estructura de un helicóptero, llevándose la vida de mi mejor amigo, de mi hermano de la vida, también salí solo de todo eso, ahora me gané mi libertad, ahora mi vida es absolutamente mía, no le debo nada a nadie, hoy puedo volar sin condicionamientos, soy feliz, el resto...el resto, Dios dirá...

Juan y otro punto final

Escrito sobre un hecho real ocurrido hace escasas horas.

Tema musical: "Free as a bird" "Libre como un pájaro" - John Lennon - Curioso este tema no lo pudo terminar, el destino dijo "no", o quizás él decidió volar antes, y sentirse libre como un pájaro, y se dejó morir, nadie lo sabrá, si sé que nos dejó esta belleza musical a su mejor estilo. Hoy me siento así, y su canción me parece aún mas linda.

20 abril 2007

Sin amor


La oscuridad, densa seda
cae sobre mis ojos y mi alma.
Cansancio de una noche sin día.
Yo, con mi interior, con el silencio,
la lluvia, y mi soledad.
Los pensamientos atacan mi mente,
me revelo y pregunto...

Si mi amor era,
un mar en plena tempestad,
como un río crecido sin cause,
un clavel del aire
echando raíces al viento.
Como una llovizna íntima,
con lunas y soles, sin tiempos.

Si mi amor siempre fue agua,
penetrando rocas de acero.
Él no sabía de distancias,
cuando los límites eran fronteras,
viajaba en mariposas, besando luceros,
con la pasión sobre sus alas.

¿Porque controlaron su brillo,
cuando lo lucía hasta morir?

Mi amor ya no me pertenece,
lo han borrado de las playas,
de los adoquines, de mi risa, de mi llanto,
de mi corazón y mi alma,
estoy vacío y lo extraño.
Es que...
siempre fue inevitable y fatalmente mío.

Me lo han robado,
cuando germinaba y brillaba en mi vida,
me lo robaron...

Lo he perdido.
Ya no viola fronteras
con mi espíritu como lanza,
ya no viaja en mariposas con su pasión.
¿Que destino le dieron?
lo tendrán vivo y preso en algún corazón,
o tal vez este muerto en algún arrabal,
vaya uno a saber en que alma.

Sabrán que los gorriones mueren en cautiverio.

Solo sé...
que no puedo soñar sin él.

Mi amor ya no me pertenece,
lo compartí y me lo han robado...
Ya no será un mar en tempestad,
de eso solo la espuma ha quedado.

Hoy me pregunto...
como puedo creer que me darán otro,
y para toda la vida.

solo decime como...

Juan





Los Mareados-Javier Calamaro

Imaginando

Trato de imaginar...solo trato,
una cama cubierta de libros y manuscritos,
solo los dos,
viajando de una historia a un cuento,
conviviendo en ellos e inventandonos.

Imagino momentos y lugares,
espacios en común, solo los dos
tomando el desayuno frío y
caminando por nuestros paseos,
buscando una ilusión.

Quiero...esa, esa que perdí.

Imagino una historia corta,
donde los dos somos la letra y el cuento.

Solo imagino,
la ansiedad en toda su magnitud
y te espero por tu abundancia.

Imagino y quiero convencerme,
que por algún camino misterioso,
siempre seremos lo que debamos ser.
Creerás que esto es pasión.
Creerás que esto es amor,
y nos hará volar por la vida...

No lo creas, solo imaginalo...

Imaginá conmigo un deseo de perderse,
sin planes, ni futuro,
iluminados por la claridad de tus ojos,
y guiados por la vibración de tu cuerpo
como gorrión en el charco.

En la imaginación solo queda
un amanecer simplemente
con un sueño compartido.

En la imaginación solo tengo
verte dormida.

También cierto es...
solo queda imaginar con vos.

Juan

Verte dormida - Montaner

09 abril 2007

Punto final


Todo momento llega,
momento de finales grises,
del despojo y el abandono.
De comenzar a recorrer
las calles de la indiferencia
para terminar en la triste
estación del olvido.

También es el momento del reparto.
De lo tuyo y de lo mío…
eso que alguna vez fue nuestro.
Podés quedarte con todo lo que te dí,
mucho o poco, pero te lo dí con amor,
valorado o no, pero te enamoró y bastó.

Guardate mi risa,
esa risa de las noches de sueños,
de velas, pasión, sudor y esperanzas,
con deseos compartidos hasta el delirio.

Podés sacar una vez mas
antes los obsecuentes,
a relucir todos mis defectos,
principalmente para sostener
tus fuerzas, tan endebles y frágiles.
Y así cuando lo necesites
te ayudaran a que llegue el odio.

También podés llevarte a tu cama
todos los besos,
sin olvidar los abrazos,
escondelos bajo tu almohada
junto a mi ropa que aún conservará mi perfume.
Te seran últiles en tus momentos de soledad,
o para después del llanto,
para que te ayuden a los falsos olvidos,
y poder soñar que todo está intacto.

También quedate con mis sueños
para cuando te hagan falta.
Podés subirte a cualquiera de ellos,
sin problemas, tranquila y sin apuros
todos, absolutamente todos,
están a tu nombre.

Dejame tus intentos de explicación,
los quiero para tratar de entender,
o quizás no.
Poco importa hoy, solo será un acertijo
a descifrar.

Solo sé que huiste cobardemente,
huiste sin ser sincera, faltando tan poco,
como huye la luna,
cuando el sol la mata con su fuego.

No importa…sigamos repartiendo…
También te dejo,
algún que otro resto de las discusiones,
acompañados de algún que otro garabato
para volver a empezar.

Eso si, devolveme mis insultos
te quise tanto,
que no puedo vivir
sabiendo que tenés algo no sentido.

De todos modos, no dudes,
tirá todo lo que juegue a mi favor,
por si algun día
reviva lo que nunca existió.

Solo te pido que me dejes...
los paseos por San Telmo
abrazados contra el mundo
codo a codo, invencibles,
tu risa amplia, la compañía,
las miradas solo para nosotros dos
la imagen de tus ojos de sospecha
tu respiración pausada
al dormir sobre mi pecho,
y la sensación de tu mano en mi hombro.

También...
Dejame los pocillos de café vacíos,
testigos de tantas cosas.
Dejame un poco de ese amor intenso
cuando nos abrazamos,
y el comienzo de esos vuelos sin límite
dejame...por favor solo un poco de todo eso.
Creo que lo voy a necesitar.

Sabés…
estoy cansado que me visite la soledad,
cada vez mas seguido, esa soledad que vive,
a metros de mi habitación
y sabe jugar conmigo al truco.
Esa soledad que me ha hecho entender
que no soy de los que mueren solo
soy de los que mueren de algo peor que la verguenza,
puedo morir, solo por mirarte y no entender.

Por eso me voy...
no encuentro ni me importa
la solucion a esta historia,
esta hermosa historia,
que una madrugada sin sospechar comenzó,
y se convirtió mágicamente en amor,
y casi llegando el otoño, muere siendo inmortal.

Me voy...todo está hecho trizas,
ya no soporta remiendos
esa tela que dicen
vestir las almas y acariciar los espiritus
de los que se aman hasta la muerte.
Esa tela que gente extraña
se encargó de desgarrar
mientras mirabas en silencio.
Por eso también me voy..

Los amaneceres no existen sin nuestras figuras,
si hasta las noches parecen no tener lunas
y las horas se detienen, en recuerdos
y las realidades envejen de esperar,
entonces para que quedarme, me voy.

Solo me quedaré con los restos
de nuestra historia vagando
en algun que otro recuerdo
que por momentos son mi enemigo
y por momentos mi único compañero.

Del resto… del resto disponé.

Juan


"Lo triste del amor, es cuando a un punto final, no le siguen tres puntos suspensivos" Sabina.