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29 abril 2020

Ventana

Que bofetada nos ha dado el destino, la naturaleza o el mismísimo Dios.

Durante este aislamiento, me asomo por mi ventana cada mañana y es como asomarme a la misma vida. El sol brilla y me guiña un ojo, como siempre, inmenso, prepotente y orgulloso. Ni una sola nube lo acompaña, su soledad lo convierte en el único y magnífico rey de la vida. Nadie osa perturbar su paisaje. Mi jardín lo disfruta, con tonos y contratonos, todo tiene un brillo especial.

Se hace presente un poco de viento, pero cede ante el maravilloso entorno. Los helechos conversan con las rosas, los jazmines discuten con la Santa Rita, el tema es, que está sucediendo...? parece que el ser humano nos está dando una tregua... Más temprano que tarde, un zorzal se hace presente con todo su orgullo a cuesta, parece tener hambre, salta de rama en rama y un gorrión intenta copiarlo, repite cada uno de sus saltos, pero sabe que lo único que los iguala, es la libertad. Porque de eso también se trata la vida de volar y ser libre.

En ese instante acudo a mi memoria para pedir un deseo. Quiero retratar esta imagen, hacerla postal y guardarla en el álbum de mis fotos del alma, en la que seguramente también estás vos.


En estos tiempos noto que no hay pasado, todo lo que veo tiene color de presente, y cuando suelo escribir en ese mismo momento, se está dando el milagro de convertir lo viejo en primerizo. Donde la imaginación se viste para la ocasión, de pura simpleza.

Pero el silencio me mantiene atento a mi calle y a su paz. Este lugar se ha convertido en un poema utópico, nunca pude imaginar que solo escucharía pájaros, todo es una aventura increíble y llena de incertidumbres. Cuando todo esto pase, no tengo pretensiones, estoy plenamente seguro que viviré en esa calle cada uno de mis recuerdos, porque los adoquines nunca olvidan la infancia.

A pesar de todo, nuestro mundo sigue latiendo, despaciosamente, pero late. Si hasta cuesta creer, que esta humanidad tan atolondrada que suele regalarnos dioses y diablos, amores, odios, tristezas y alegrías, haya parado por un tiempo su maquinaria destructiva, y dejado de incendiar nuestras pupilas. Pero a pesar de todo esto que nos ocurre, soy un convencido que nada cambiará en este mundo, solo existe el único cambio posible, y es el que podamos producir nosotros mismos.

Cuando miro el cielo, cada vez más celeste por cierto, trato de no olvidar las realidades que aún permanecen en este planeta, el llanto de los niños a quienes el hambre les duele, los sin techos y su intemperie, las donaciones tan a destiempo provocadas por un acto de caridad de conciencias adormecidas. De la cobardía política de quienes liberan delincuentes bajo el manto de un virus, sin pensar que sus víctimas, nunca tendrán esa oportunidad.

Se nos pasa el tiempo, se nos escurre entre las manos. Pasan las horas, las hojas de este otoño, también el amor y la pasión, pero todo en un absoluto silencio e indiferencia, tan solo sucede y transcurre.

Únicamente se escucha el tic tac de los relojes, pero a pesar de todo, lo maravilloso es que hoy, con seguridad se cumplirá un sueño, y deseo de corazón que sea el tuyo.
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18 abril 2020

Palabras escritas




Todo está dicho,
mis palabras escritas,
suelen cambiar las cosas.
Ponen los supuestos boca arriba
y las verdades frente a mi cara.

Mis palabras escritas,
son para quién las sueñe y desee,
o simplemente para quién
no tenga miedo contarlas.

Juan

No soy lo que escribo, sino lo que tu sientes al leerme. (Anónimo)

Siento la tristeza
de mis palabras escritas,
sé que ellas me acompañan,
concediendo sueños utópicos
para hacerlos realidad.

Ellas logran hacerme sentir
tu aliento sobre mis labios,
mientras clavan silenciosamente
una daga sobre mi verdad,
con la bella identidad
de una caricia en silencio.
Luego sonrío, agonizo
y muero en el encanto.

Todo es posible con ellas,
me dan la magia de hacer breve
los espacios de la música
y sus silencios,
para que los llores o los ames,
a tu plena voluntad.
Juan

Safe Creative #1111180546482

10 abril 2020

Cuando la tormenta pase ...



Cuando la tormenta pase
Y se amansen los caminos
y seamos sobrevivientes
de un naufragio colectivo.

Con el corazón lloroso
y el destino bendecido
nos sentiremos dichosos
tan sólo por estar vivos.

Y le daremos un abrazo
al primer desconocido
y alabaremos la suerte
de conservar un amigo.

Y entonces recordaremos
todo aquello que perdimos
y de una vez aprenderemos
todo lo que no aprendimos.

Ya no tendremos envidia
pues todos habrán sufrido.
Ya no tendremos desidia
Seremos más compasivos.

Valdrá más lo que es de todos
Que lo jamas conseguido
Seremos más generosos
Y mucho más comprometidos

Entenderemos lo frágil
que significa estar vivos
Sudaremos empatía
por quien está y quien se ha ido.

Extrañaremos al viejo
que pedía un peso en el mercado,
que no supimos su nombre
y siempre estuvo a tu lado.

Y quizás el viejo pobre
era tu Dios disfrazado.
Nunca preguntaste el nombre
porque estabas apurado.

Y todo será un milagro
Y todo será un legado
Y se respetará la vida,
la vida que hemos ganado.

Cuando la tormenta pase
te pido Dios, apenado,
que nos devuelvas mejores,
como nos habías soñado.

K.O. Meara

(Escrito en el año 1.800)


El poema hace referencia  al Poema Cuando la tormenta pase o Poema de la Peste, escrito por K.O Meara, hace aproximadamente 220 años durante la epidemia de la Peste en 1800, suele atribuirse a Mario Benedetti, pero esto es una confusión desafortunada.

En el se expresa claramente lo que actualmente vivimos en el mundo con la Pandemia del Coronavirus.

Este hermoso y simple poema nos muestra que aún en medio de una epidemia como la de Peste en 1800, o como la Pandemia actual, podemos aprender cosas nuevas y valorar la vida.  Nos enseña que en estas situaciones nos dan una nueva oportunidad de volvernos a mirar
por dentro, agradecer por la vida, por la salud y recapacitar sobre el estado que le daremos a nuestro planeta.

Aunque creo firmemente que nada será como lo fue.

Buen momento para recapacitar sobre nuestras vidas.


Felices Pascuas para todos ...

Juan









03 abril 2020

Sin Idioma



Mi lucha interna me enmudece,
siento ansias de abrazarte
sin palabras, ni adjetivos.
De tenerte sin escondites
y muchos menos con verbos
y sustantivos.

En realidad,
necesito amarte intensamente,
solo sintiendo y en silencio.

Quizás esté perdiendo
mi idioma.

Juan


No se que ha sucedido,
pero estoy perdiendo el idioma,
me estoy quedando si el único recurso
con que podría nombrarte.
Te veo llegar como un diptongo
prepotente al leerte, 
o tal vez como un morfema,
que ni siquiera forma un sustantivo.
Por momentos entro en desesperación,
busco sin encontrar un acento,
para poder tenerte cercana
y sentirte presente.
Creo que estoy perdiendo mi idioma,
ni siquiera puedo hallar tu ortografía.
Busco en la brújula alguno de los
puntos cardinales de tu sintaxis,
y nada puedo encontrar,
es que ni eso te ha quedado.
Ahora miro las agujas de mi reloj
y me señala la hora puntualmente,
un tiempo donde los segundos
no poseen consonantes.
Y sé que inevitablemente
es el momento justo donde se siente
el dolor en las anáforas.

Seguramente estoy perdiendo el idioma,
pero por las dudas
me he guardado bajo mi almohada
un verso tuyo, dos consonantes
y tres vocales.
Safe Creative #1111180546482

16 marzo 2020

Deseos



Solo deseo entregarme,
sin obligaciones ni contratos.

Tan solo que te pares
en la palma de mi mano,
y esperar con prisa,
que tus ganas caigan de tu boca,
con urgencia y puedas ser vos,

acá y ahora.

Juan

Mis pensamientos atacan,
sumergiéndome en incertidumbres.
No deseo que me digas
que tu vida termina en noche,
cada vez que decida irme.
Solo desearé que si ocurre,
se convierta en un acto de libertad,
para tu amor tan noble.
Nunca desearé que digas
que vas a morir por mi amor,
pero si anhelaré con el alma
hacerte vivir en pleno amor,
aunque el dolor te embargue.
Curiosamente es cuando
más linda te ves.

Contradigo mis sentimientos,
dándote algo más que ser feliz.
Deseo darte también mis tristezas
cuando tus lágrimas asomen
para que las sientas conmigo,
como ha sido hace tiempo.
Sorprenderte con una flor,
cuando la alegría invada tu rostro,
y ser feliz, esperando tu risa.

Porque no,
tomar posesión de tu corazón,
como lo he tenido,
hasta cuando el dolor
lograse lo imposible,

matar el brillo de tus ojos.
Safe Creative #1208312202665