La noche impone costumbres,
y también me ha impuesto el insomnio
transformando cada minuto
en pedazos de mi vida.
En ese lugar,
donde el negro de la soledad
y el jamas con el ayer
se cruzan en sombras.

Los pensamientos me atacan
los recuerdos me asaltan.
Algunos empuñan tu mirada
otros apoyan en mi hombro
solo sueños lejanos,
y con un susurro inaudible
de labios temblorosos
"me dolés" reclaman.
Reconozco tu rostro,
no robo tu cuerpo
y agacho la mirada ante tu alma.
Te imagino
te pienso y recuerdo,
cierro los ojos y siento
que me apuñalan con justicia
con ese hierro frío
llamado memoria.
Juan
y también me ha impuesto el insomnio
transformando cada minuto
en pedazos de mi vida.
En ese lugar,
donde el negro de la soledad
y el jamas con el ayer
se cruzan en sombras.

Los pensamientos me atacan
los recuerdos me asaltan.
Algunos empuñan tu mirada
otros apoyan en mi hombro
solo sueños lejanos,
y con un susurro inaudible
de labios temblorosos
"me dolés" reclaman.
Reconozco tu rostro,
no robo tu cuerpo
y agacho la mirada ante tu alma.
Te imagino
te pienso y recuerdo,
cierro los ojos y siento
que me apuñalan con justicia
con ese hierro frío
llamado memoria.
Juan