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06 diciembre 2006

Recuerdo

Mis manos te tocan,
te recorren, te conocen .
Estudio tu cuerpo,
se moldea con el mío
y amo las diferencias,
toco tus pechos y con mis dedos,
recorro cada palmo de ellos,
te abrazo,
tu cuerpo y el mío se ajustan,
te tengo, me tienes,
tu cuerpo ya es mío,
lo sumo y lo divido,
te tomo, te levanto, te uno,
te aprieto, te muerdo.
Ahora te veo ir
y me gusta lo que veo,
poseo todo lo que veo,
te veo ir por agua,
te veo con tu bata negra de seda
a encender un cigarrillo.
Tu pelo desordenado,
desorden que me provoca
veo tu espalda, sigo su línea central
indica el camino;
tus ojos brillan tras tu pelo,
sonríes, desconfías, me gusta.
Por eso tardo, por eso espero,
quiero aprender algo mas.
Suave, fuerte, lento, rápido.
Solo pedime,
solo tenés que ordenar.
Mi cuerpo es tu dominio,
es tu herramienta ...
es fuente de calor,
de sudor, movimiento,
profundo de pasión.
Justo después nos hundimos
en un fuerte abrazo,
que roba las palabras
nos da la seguridad,
para hacerlo otra vez,
y de pronto tu cuerpo breve
se deja descubrir por mi,
de nuevo ...

Juan



27 noviembre 2006

La muerte de un sueño


Cuando el tiempo pasa, y en su loca carrera devora el espacio, anuncia que el momento llegó.
Que la agonía ya no puede posponerse, porque el sueño, simplemente el sueño, tendrá que morir.
Muere antes de llegar al fin, no envejece y sin duda no se corrompe.
Queda latente como lo mas puro e inviolable de los sentimientos perdidos.


Sueña el sueño con lo que hay que callar,

sueña el sueño, con lo que hay que recordar,
sueña el sueño con lo que hay que olvidar,
y sueña el sueño antes de morir... a lo que hay que amar.

El final se acerca, y el sueño le dice adiós al soñador, una muerte anunciada, sabida, que no es mas que el paso a la realidad.

Juan

Hay cosas peores que estar solo, pero a menudo toma décadas darse cuenta de ello, y más a menudo cuando esto ocurre es demasiado tarde, y no hay nada peor que...un demasiado tarde.

Charles Bukowski

22 noviembre 2006

Nuestro

Cruzarse las miradas,
encontrarse los labios,
cederse las lenguas,
mezclar los sudores,
cambiar los alientos,
tomarse de las manos,
fundirse los pechos
los vientres,
los sexos...
Mi piel te abraza en tu mundo,
y sin darme cuenta,
siento,
que me crecen alas y vuelo.

No existe lo tuyo y lo mío
Solo lo nuestro...

Juan

17 noviembre 2006

Has tenido


Tuviste mi alma en partes,
mi sudor en caliente,
mi locura, capaz de alterarte,

mi aliento, mi sueño, mi sabor,
tuviste mis besos tocándote el alma
mi hombro acunando tu sueño

Tuviste en cada beso

trozos de mi vida,
en cada abrazo
ganas de consumirte,
me tuviste devorándote
lamiendo en tu abdomen
saboreando tu espíritu

No extrañas algo que te di,

sólo necesitás todo lo que ya no te pertenece
ni a vos ni a nadie...


Simple, es nuevamente mío.

Juan

13 noviembre 2006

Alfonsina


Repasando libros, me encontré con Poemas de Amor, ya amarillento por el paso del tiempo de una de las mas grandes escritoras, Alfonsina, la célebre Alfonsina, que hasta su muerte cubrió de poesía.

Como entonces no hablar de ella.


Estoy convencido que dejó en sus cuadernos descripciones de paisajes que anochecían bajo sus versos, siempre tan vigentes, siempre tan plurales, siempre tan puntuales.


Seguramente si se pudiese encontrar con sus lápices, recordaría sin más trámites el olor de sus amadas rosas, pero él huyó, dejándole sobre sus manos, grietas, lágrimas y dolor, pero él... él huyó.


Cuando decidió partir seguramente que enmudecieron los segundos con el sol, y sin más trámites la nieve lloró, pálida.

Ella es recordada, con un dejo de tristeza y una sonrisa amalgamada, con certeza algún lienzo la tiene perpetuada a las orillas del algún embalse, donde el agua sonreía en sus caderas. Es recordada porque su piel estremecía. La recuerdan porque dejaba su pelo a merced de las brisas, y seguramente, despacio, muy despacio, él se acercaba a ella, pero después... huyó.

Todavía se la puede ver en fotografías blanco y negro, oscurecidas y virando a sepia por el implacable paso de los años, con el infaltable borde recortado, según estilo de la época. Ella posa. Mantiene firme el sombrero sobre su mano con elegancia y sonríe. Se le puede notar la dicha sobre su nuevo coche, y él, la mira mientras saluda, con el clásico saludo de los que abandonan para siempre, de los que repiten historias, y hacen de su cobardía su bandera.

Pobre mi Alfonsina todo lo sabía, pero eso no, su corazón nublado de amor, no le permitió tener la vista diáfana. Pero está, aún está, nunca se ha ido y como dicen por ahí, no se ha ido, “solo tomó distancia”, y merodea en su casa. En su salón aún cuelgan sus gustos, y en los cajones esperan libros olvidados, y quedan las sombras de aquellos cuadernos que fueron vendidos para luego ser vilmente repudiados.

Tomó distancia, estoy seguro que volverá, y podrá explicarnos porque un alma llena de pinceladas color oro, y aroma a tulipanes, decidió entregar su amor a él, de quién estoy seguro no volverá, como todos los que huyen, repiten historias y sin jugarse hasta el final, como todo cobarde.

Pero ella, seguramente, ella volverá, como vuelve en cada poema.

Juan


02 noviembre 2006

Ese rincón


Entre velas y tangos,
en ese rincón secreto de tu dormitorio,
detrás de tus prendas más íntimas y ocultas,
se esconden trozos de una ilusión guardada.
Aquella primera simiente
enterrada una madrugada
en lo mas profundo de tu alma,
hechó raices y creció
bajo el calor de tu placer.

Placer de mujer entera
Placer de mujer rendida al amor

Rincón de la ilusión prohibida
Rincón de temblores
Rincón que te hacía mas hermosa, mujer.
Mujer de miedos y prudencias.
Mujer, mas mujer, en ese rincón.
En ese rincón,
donde mis palabras se mezclaron con tu aliento,
sacastes, con temor, mis palabras prohibidas
una y otra vez fueron dichas y oídas
y cerrabas tus ojos, entre un sueño y un beso.

Me los llevo, te los robo
ese beso y ese rincón...son míos

Juan

25 octubre 2006

Analogía de un adios


Si pudiese decir con palabras lo que hoy siento, seguramente tendría la virtud de vestir los sentimientos.
Si pudiese cambiar en fácil lo imposible, mi alma podría hablar y poder describir su vacío perfecto.

Si pudiese volver atrás el tiempo, seguramente volvería al último minuto de despedida, la última vez que te vi.
Seguramente te hubiera dicho tantas cosas que sentía.
Sentí que al momento siguiente, no sentiría mas tu presencia.
Que durante mucho tiempo voy a estar ausente de tu vida.
Que un frío parecido al miedo me recorrió la espalda.
Que este sueño se convertiría en pesadilla.
Que la cobardía del olvido podía presentarse de repente.
Sentí que estaba junto a vos y ya no estaba.
Que el mundo donde estábamos, ya no era nuestro mundo.
Que de nuevo tendría que extrañarte.
Que ya no podría verte dormir en mi pecho.
Que casi no podía respirar…

Tenía que haberte dicho...
Que te quería mucho.
Que siempre estarás dentro de mi.
Que desde ahí ya empezaba a extrañar.
Que ya estaba triste, aún mas triste.
Tenía que haberte dicho...
Que mi vida estaba hecha, pero vacía.
Porque detrás de mi, te dejaba a vos.
La única que siempre pensé que cubriría mi cuerpo.
La única que quería que cuidara de esta azarosa vida.

He aprendido tantas cosas de vos en todo este tiempo.
He aprendido a no dejar de decir lo que siento a los que me quieren.
He aprendido a encontrar el valor en las cosas sencillas.
A tener paciencia, cuando mi temperamento me traiciona.
A respetar mi cuerpo y mis deseos.

He aprendido a sentir otro tipo de pérdida.
A vivir solo, sin el entorno frívolo.
He aprendido que el día no se valora en horas, sino en segundos.
Que cada segundo es valioso por donde lo mire.
Y que me duele mucho cuando los paso lejos de mi país.


Si pudiese volver atrás el tiempo, me iría a revivir una y otra vez aquel minuto en el que te besé por última vez.

No me digas vos también "que la distancia es el olvido".
Decime más bien que "te olvidarás de la distancia" y recordame mucho, pensame con vos, quereme por encima de todo.
Poco puedo pedir, solo un "no me olvides"a cambio de un "no te olvidaré jamás".


Juan
(la última pelotudez)

19 octubre 2006

Por eso

Me pregunto que hacer si solo siento que me ahoga el tiempo; que se bebe lentamente mi vida entera y huir no puedo.
Le he pedido a los recuerdos que me aconsejen. Y con lo único que me encuentro es con mi propio silencio.
Los pensamientos me atacan, se van las palabras y no puedo ya ni crearlas.
Te he querido, y aquel amor hoy me duele como un golpe artero e inesperado, que me roba y destruye los sueños y anhelos, almagamándolos y convirtiendolos en una rara pasta de desesperanza e impotencia.
Si fuera tan frío para poder decir tan solo adiós, y mirar con indiferencia como te quedás y confundirte en la niebla de mis recuerdos.
Pero tan solo deseo cerrar mis ojos y observarme por dentro, viendo como todo se aleja mientras me parto en dos.
Y es que estoy dejando de decir que te quise. Aún sin saber lo que estas palabras significan. Deseando enterrarme en vida dentro de mi mismo, sintiendo esta carcel que voy a destruir, antes que me asesine.
Me sumerjo entre mi piel y mi alma, me comprendo y me destruyo de una vez, y a la par me confundo entre el pensar y el sentir.
El deseo de no querer lastimar y herir cotidianamente, y la rara sensación de sentirte sufrir, e intentar ayudar y volver a lastimar en el intento, por eso, simplemente por eso, doy la vuelta a mi contradicción, y me subo al silencio y a la espera, solo por eso.
Tanto tiempo ha pasado, tantas emociones desperdiciadas; para que al final te fuera encontrar en el mismo sitio donde todo comenzó.
Y donde no se me había ocurrido ni siquiera buscar.
Sencillamente en una parte importante de mi existencia.
Juan
"Mi historia no es agradable, no es dulce y armoniosa como las historias inventadas.Tiene un sabor a disparate y a confusiòn, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que ya no quieren seguir engañàndose a sì mismos"

-Hesse-

10 octubre 2006

Sentir

Siento que no puedo desandar esta vida, y debo ser fiel a mis pasiones.
Reprimo mil gritos que explican mi verdad, aunque esta soledad, justifique las formas.
Dejo escapar mi furia, porque extraño. Pero lamento este reencuentro, y lo maldigo.

A veces... solo a veces,
no pienso tanto y lo disfruto.

Juan

04 octubre 2006

Hoy


Hoy te saco de mi vida. Hoy sos parte del ayer , de mi historia, quizás la última.

Estoy deseando la cobardía del olvido. No lo quise ver, pero así resultó, finalizó la lucha, han caído los brazos, poco importa el triunfo o la derrota.

El miedo se ha muerto al comienzo de tu principio.

Hoy me estoy despidiendo, de este amor, que nunca existió, y arrojo al fuego el sueño y la ilusión.

Un pequeño fragmento del borroso fantasma se ha escondido detrás de la última esperanza.

Huyo, cayo y me arrojo a la aventura de vivir, como viví siempre, intensamente, y sin historias acuestas, pero con la desilusión de lo que nunca fue.

Hoy el sol brilla un poco mas, hoy dormiré un poco mejor.

Tu espada se quebró, le dí el objetivo, y cobardemente no lo tomó, es que nunca lo ha querido, sino su lucha hubiese sido otra, y no lo supe ver.

Hoy el acto cobarde me empuja. Solo me falta recuperar la sonrisa, que la veo venir a lo lejos, pero ya la veo venir.

Ruego y espero no ser encontrado por ningún recuerdo, y mucho menos
en lo mas profundo de tu alma.

Juan

Al fin y al cabo es lo que hace varios meses quiero decir.

"Mi historia no es agradable, no es dulce y armoniosa como las historias inventadas.Tiene un sabor a disparate y a confusiòn, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que ya no quieren seguir engañàndose a sì mismos"

-Hesse-






24 septiembre 2006

Esperando sin esperar...


Te esperarè del lado del silencio.
Entre las sombras de las lentas horas.
Te esperarè en el fondo de mis sueños
allì donde comienzan nuestras cosas.
En ese despuès del tiempo
donde podemos ser nosotros.
Desnudos, al fin, para los besos
màs profundos y locos
para la piel.

Te esperarè...
en la espuma del mar interminable.
Tú tocaràs el aire con mi cuerpo.
Siempre vas a cantar
sabiendo que te espero.

II

Voy a morir contigo cualquier tarde.
Despuès de ti no quiero a nadie.
Todo el deseo del mundo claudica
entre tus brazos. No hay màs allà de ti,
es el amor que nunca se reparte.
Llegaste a ser mi pasiòn ùnica.
No somos una ilusiòn cobarde,

si tù no luchas, no lucharè tampoco.

Aceptarè que el tiempo te arranque
de mi lado y morirè una tarde.

Renata Duràn de la mano de Juan

"Mi historia no es agradable, no es dulce y armoniosa como las historias inventadas.Tiene un sabor a disparate y a confusiòn, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que ya no quieren seguir engañàndose a sì mismos"

-Hesse-

Gracias Andrea

14 septiembre 2006

No era


Frente a una copa de vino
te pienso y siento.
No era yo

pero sí eras vos.
Difícil es aprender a perder,

cuando se pierde una ilusión.
Se ha ido un sueño mío,

muy mío.

La vejez crece un poco mas,

está de duelo la esperanza.
Mi sueño no ha muerto del todo,

solo lo he dejado volar,
pasó a ser el sueño de alguien
que adolecía de ellos.
Mi sueño cambió,

nació en otro ser.

Los milagros sí existen,
y son los sueños hechos realidad.

Y no quiero mas milagros

Juan

07 septiembre 2006

Al límite


Abriré mis ojos por la madrugada. Abriré con la secreta esperanza de un regreso. Los abriré quizás cuando sea tarde. Y seguramente verán la luz a destiempo.

Porque dicen que en esos momentos suceden los milagros.
Porque esos son los momentos donde navego en la nostalgia.

El sol cayó sobre las arboledas de Belgrano, camino entre la noche, me siento en el mismo umbral, donde un día decidí realizar el viaje.
Quiero tentar a la tierra, deseo ser parte de ella. Deseo volar junto a mis gorriones, cruzar las nubes y bailar con las estrellas.
Encontrarme con la gente que me quiso bien y reírme a carcajadas.

Tiempo de decisión, todo está listo.

Una voz adolescente me llama a la realidad, el corazón se paraliza, la tierra me reclama pero de otra forma, ahora es por otros.
Me prepararé nuevamente para abrir mis ojos, y sé que cuando amanezca, se hará la luz.

Pero con tu cuerpo ausente.

Tiempo de decisión final.

Juan

30 agosto 2006

Como sé



Y ahora como sé,
como deduzco, como descubro
que tu piel desea
estar en la mía.
Como sé
si es tu deseo invadirme
o si nuestras pieles
aún viven en sintonía.
Si me invado solo,
me ahogo solo
Si te amo
viviendo en soledad.
Sos ausencia...
y muero viviendo,
solo en tu recuerdo.

Pero seguramente
jamás en el olvido

Juan

21 agosto 2006

Soy así



Soy así,
precisamente así,
el que antecede a las palabras,
el que esconde historias
y sus vidas sin olvidos.
Pero sabe de memoria.
Hermético, con razones.
Que siempre juega
a ser regreso,
e instalarse en el alma
de quién lo ama.
Me confundo,
pero no me pierdo
en la inmensidad.
El que intenta siempre
la búsqueda de un nosotros,
de un plural,
sin condicionamientos.
Que mi plural, sea tu plural,
y mi regreso sea una fiesta.
Definitivamente
soy así,
amigo del fuego y del agua,
con el sentimiento
siempre intacto.
Simplemente así
con debilidades
y alguna que otra fortaleza
Simplemente soy así
que hoy es como es,
para no ser nunca más.

Juan

15 agosto 2006

Desencuentro


Silencios por respuestas
certezas fragiles
vuelan y reciden
en el dolor.
Cuando poseo tristeza,
solo me apoyo en la verdad
mi soledad, solo mi soledad.
Cada tanto hilvano sentencias
que seguramente
mi sentimiento apela.
Es mi postura predilecta,
pero la discreción limita
la sabiduría del corazón.
¿Cierro o abro?
¿Vuelo o anido?
¿Mi oscuridad o la luz?
Dicen que quién escribe,
no vive ...
La opinión general
es siempre la peor tiranía.

Todo da lo mismo

Juan

04 agosto 2006

Madrugadas

.
.

Siento a menudo
un cosquilleo en mi piel.
Comienza por mis piernas,
navega en un suave escalofrío
que se eleva cautelosamente
hasta mi vientre.
Es un lento torbellino,
que se instala
en mis entrañas
para convertirse
en desolación
para inundarme con dolor.
Siento su ausencia,
Me acompaña el deseo y la soledad,
principalmente cuando entre dos
solo somos uno.

Juan

24 julio 2006

Encuentro




Hagamos el invento

de una noche nueva
con el hambre y la sed
a lo desconocido.
Olvidémos el uno del otro,
borremos los rastros,
para que nada permita
recordar sabores.
Seamos un encuentro más,
provenientes de otro lugar
extraño y distante.
Seamos piel, calor y frío,
al mismo tiempo.
Seamos luna y sol,

día y noche,
vos y yo.
Reinventemos un pasado,
que nos lleve con vértigo
al final de los sentidos,
y a un éxtasis completo.

Podemos ser abruptamente
lo que fuese,
con tal de reencontrase

esa es la realidad.

Juan