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25 octubre 2006

Analogía de un adios


Si pudiese decir con palabras lo que hoy siento, seguramente tendría la virtud de vestir los sentimientos.
Si pudiese cambiar en fácil lo imposible, mi alma podría hablar y poder describir su vacío perfecto.

Si pudiese volver atrás el tiempo, seguramente volvería al último minuto de despedida, la última vez que te vi.
Seguramente te hubiera dicho tantas cosas que sentía.
Sentí que al momento siguiente, no sentiría mas tu presencia.
Que durante mucho tiempo voy a estar ausente de tu vida.
Que un frío parecido al miedo me recorrió la espalda.
Que este sueño se convertiría en pesadilla.
Que la cobardía del olvido podía presentarse de repente.
Sentí que estaba junto a vos y ya no estaba.
Que el mundo donde estábamos, ya no era nuestro mundo.
Que de nuevo tendría que extrañarte.
Que ya no podría verte dormir en mi pecho.
Que casi no podía respirar…

Tenía que haberte dicho...
Que te quería mucho.
Que siempre estarás dentro de mi.
Que desde ahí ya empezaba a extrañar.
Que ya estaba triste, aún mas triste.
Tenía que haberte dicho...
Que mi vida estaba hecha, pero vacía.
Porque detrás de mi, te dejaba a vos.
La única que siempre pensé que cubriría mi cuerpo.
La única que quería que cuidara de esta azarosa vida.

He aprendido tantas cosas de vos en todo este tiempo.
He aprendido a no dejar de decir lo que siento a los que me quieren.
He aprendido a encontrar el valor en las cosas sencillas.
A tener paciencia, cuando mi temperamento me traiciona.
A respetar mi cuerpo y mis deseos.

He aprendido a sentir otro tipo de pérdida.
A vivir solo, sin el entorno frívolo.
He aprendido que el día no se valora en horas, sino en segundos.
Que cada segundo es valioso por donde lo mire.
Y que me duele mucho cuando los paso lejos de mi país.


Si pudiese volver atrás el tiempo, me iría a revivir una y otra vez aquel minuto en el que te besé por última vez.

No me digas vos también "que la distancia es el olvido".
Decime más bien que "te olvidarás de la distancia" y recordame mucho, pensame con vos, quereme por encima de todo.
Poco puedo pedir, solo un "no me olvides"a cambio de un "no te olvidaré jamás".


Juan
(la última pelotudez)

19 octubre 2006

Por eso

Me pregunto que hacer si solo siento que me ahoga el tiempo; que se bebe lentamente mi vida entera y huir no puedo.
Le he pedido a los recuerdos que me aconsejen. Y con lo único que me encuentro es con mi propio silencio.
Los pensamientos me atacan, se van las palabras y no puedo ya ni crearlas.
Te he querido, y aquel amor hoy me duele como un golpe artero e inesperado, que me roba y destruye los sueños y anhelos, almagamándolos y convirtiendolos en una rara pasta de desesperanza e impotencia.
Si fuera tan frío para poder decir tan solo adiós, y mirar con indiferencia como te quedás y confundirte en la niebla de mis recuerdos.
Pero tan solo deseo cerrar mis ojos y observarme por dentro, viendo como todo se aleja mientras me parto en dos.
Y es que estoy dejando de decir que te quise. Aún sin saber lo que estas palabras significan. Deseando enterrarme en vida dentro de mi mismo, sintiendo esta carcel que voy a destruir, antes que me asesine.
Me sumerjo entre mi piel y mi alma, me comprendo y me destruyo de una vez, y a la par me confundo entre el pensar y el sentir.
El deseo de no querer lastimar y herir cotidianamente, y la rara sensación de sentirte sufrir, e intentar ayudar y volver a lastimar en el intento, por eso, simplemente por eso, doy la vuelta a mi contradicción, y me subo al silencio y a la espera, solo por eso.
Tanto tiempo ha pasado, tantas emociones desperdiciadas; para que al final te fuera encontrar en el mismo sitio donde todo comenzó.
Y donde no se me había ocurrido ni siquiera buscar.
Sencillamente en una parte importante de mi existencia.
Juan
"Mi historia no es agradable, no es dulce y armoniosa como las historias inventadas.Tiene un sabor a disparate y a confusiòn, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que ya no quieren seguir engañàndose a sì mismos"

-Hesse-

10 octubre 2006

Sentir

Siento que no puedo desandar esta vida, y debo ser fiel a mis pasiones.
Reprimo mil gritos que explican mi verdad, aunque esta soledad, justifique las formas.
Dejo escapar mi furia, porque extraño. Pero lamento este reencuentro, y lo maldigo.

A veces... solo a veces,
no pienso tanto y lo disfruto.

Juan

04 octubre 2006

Hoy


Hoy te saco de mi vida. Hoy sos parte del ayer , de mi historia, quizás la última.

Estoy deseando la cobardía del olvido. No lo quise ver, pero así resultó, finalizó la lucha, han caído los brazos, poco importa el triunfo o la derrota.

El miedo se ha muerto al comienzo de tu principio.

Hoy me estoy despidiendo, de este amor, que nunca existió, y arrojo al fuego el sueño y la ilusión.

Un pequeño fragmento del borroso fantasma se ha escondido detrás de la última esperanza.

Huyo, cayo y me arrojo a la aventura de vivir, como viví siempre, intensamente, y sin historias acuestas, pero con la desilusión de lo que nunca fue.

Hoy el sol brilla un poco mas, hoy dormiré un poco mejor.

Tu espada se quebró, le dí el objetivo, y cobardemente no lo tomó, es que nunca lo ha querido, sino su lucha hubiese sido otra, y no lo supe ver.

Hoy el acto cobarde me empuja. Solo me falta recuperar la sonrisa, que la veo venir a lo lejos, pero ya la veo venir.

Ruego y espero no ser encontrado por ningún recuerdo, y mucho menos
en lo mas profundo de tu alma.

Juan

Al fin y al cabo es lo que hace varios meses quiero decir.

"Mi historia no es agradable, no es dulce y armoniosa como las historias inventadas.Tiene un sabor a disparate y a confusiòn, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que ya no quieren seguir engañàndose a sì mismos"

-Hesse-