Estas horas no son las finales,
Corre el tiempo y yo en él,
y mientras eso suceda,
tendrás la sucesión de mis vivencias.
Juan
La calle nos recibirá nuevamente,
caminando serenos, pero vacíos.
Colgaremos en algún picaporte
los fantasmas de la noche
ensayando el paso de otro tiempo.
Nuestros pensamientos y tristezas
también habitarán en otros tiempos.
Pero nuestros ojos serán los mismos,
como nuestras sonrisas y gestos.

Aunque aquel extraño amor,
se desmorone en nuestras almas,
nublando nuestras miradas,
morirá lentamente,
morirá inevitablemente,
también al ritmo de otro tiempo.
A media calle, bajaremos la mirada
y en soledad, escucharemos
el derrumbe del no pertenecer
hasta que se pierda
como todo en este tiempo.
Juan

Corre el tiempo y yo en él,
y mientras eso suceda,
tendrás la sucesión de mis vivencias.
Juan
La calle nos recibirá nuevamente,
caminando serenos, pero vacíos.
Colgaremos en algún picaporte
los fantasmas de la noche
ensayando el paso de otro tiempo.
Nuestros pensamientos y tristezas
también habitarán en otros tiempos.
Pero nuestros ojos serán los mismos,
como nuestras sonrisas y gestos.

Aunque aquel extraño amor,
se desmorone en nuestras almas,
nublando nuestras miradas,
morirá lentamente,
morirá inevitablemente,
también al ritmo de otro tiempo.
A media calle, bajaremos la mirada
y en soledad, escucharemos
el derrumbe del no pertenecer
hasta que se pierda
como todo en este tiempo.
Juan

