Hagamos el invento
de una noche nueva
con el hambre y la sed
a lo desconocido.
Olvidémos el uno del otro,
borremos los rastros,
para que nada permita
recordar sabores.
Seamos un encuentro más,
provenientes de otro lugar
extraño y distante.
Seamos piel, calor y frío,
al mismo tiempo.
Seamos luna y sol,
día y noche,
vos y yo.
Reinventemos un pasado,
que nos lleve con vértigo
al final de los sentidos,
y a un éxtasis completo.
Podemos ser abruptamente
lo que fuese,
con tal de reencontrase
esa es la realidad.
Juan
