04 agosto 2006

Madrugadas

.
.

Siento a menudo
un cosquilleo en mi piel.
Comienza por mis piernas,
navega en un suave escalofrío
que se eleva cautelosamente
hasta mi vientre.
Es un lento torbellino,
que se instala
en mis entrañas
para convertirse
en desolación
para inundarme con dolor.
Siento su ausencia,
Me acompaña el deseo y la soledad,
principalmente cuando entre dos
solo somos uno.

Juan

9 comentarios:

mi otro yo dijo...

Esta ese deseo incompleto de la ausencia.
aunque el deseo ciertas veces se que da en una angustiante espera, aunque el otro este predente.
Pero tus palabras describen esa deseo perfectamente.
Me encanto!!!!

mi otro yo dijo...

Escribi muy mal antes, perdon
besos

Maria del Sur dijo...

Juan tu escrito, solo hace que viaje en el tiempo, me instalo en ese presente, cierro los ojos y vivo cosas nunca mas vivida, solo queda la esperanza. Te dejo un besito.

MaleNa dijo...

Las ausencias son acompañadoras.

Bello texto, tu blog tiene algo de nostalgioso.

Merci por el link, como veras estoy on line.

Es que Baires hoy nos mata o resucita, que se yo.

Un beso desde un barrio cercano al tuyo.

Ana dijo...

Te dejo un extracto de un poeta que esta entre mis cariños.

Escrito con tiza

Uno le dice a Cero que la nada existe
Cero replica que Uno tampoco existe
porque el amor nos da la misma naturaleza

Cero más Uno somos Dos le dice
y se van por el pizarrón tomados de la mano

Dos se besan debajo de los pupitres
Dos son Uno cerca del borrador agazapado
y Uno es Cero mi vida

Detrás de todo gran amor la nada acecha


OSCAR HAHN (poeta chileno)

Nana Knesovich dijo...

yo tambièn extraño a alguien y de muchas formas...pero me acompaña la soledad, quien es una amiga encantadora...
un beso

Juan de la Cruz Olariaga dijo...

Sol: No importa con quién estés, la soledad siempre se siente, en el centro del pecho. Gracias por tu concepto. Beso.

Maria: Sigo sin saber quien sos, pero la sospecha no resiste mucho análisis, siempre es bueno el recuerdo, lástima que no se puede disfrutar como el presente. Saluditos.

Malena: Gracias por pasar, gracias por tus conceptos, por tu adoquín y tu barrio. Me gusta que estes cerca, sos casi de mi barrio. Un beso enorme. Te visito.

Ana: Que decirte por el regalo de ese poema, nada mas que gracias, me encantó, justo en estos tiempos me estaba convenciendo que uno mas uno es dos. Gracias por pasar, te visito. Un beso

Nana: viste mi comentario, tenía que ver con lo tuyo, yo también extraño, y también estoy con la soledad, hay veces que nos agarramos a patadas y otras nos necesitamos. Gracias en cualquier momento toco la puerta de blog. Beso y gracias por pasar.

Cecilia dijo...

Decis: "Tu alma no puede con mi cuerpo ni puede con el tuyo"
Que hermoso!!!!

Ojalá se encuentren pronto!!!!

Un beso!

mi otro yo dijo...

Claro que no importa con quién este.Hable de ausencias y no fisicas,de las otras,de esas que duelen más. Creo saber algo de esa soledad… Sé de esa soledad que se siente en el pecho, que duele tanto que nos lleva a pensar que vamos a morir.
Morir en el hastio, que no podremos seguir sintiendo como se rompe el alma con cada segundo.
Que duele, duele tanto que no se comparte, que no se llora y no porque no se tenga ganas sino porque no alcanza, las lágrimas son pocas frente a ella.
Besos