Solo deseo entregarme,
sin obligaciones ni contratos.
Tan solo que te pares
en la palma de mi mano,
y esperar con prisa,
que tus ganas caigan de tu boca,
con urgencia y puedas ser vos,
acá y ahora.
Juan
Mis pensamientos atacan,
sumergiéndome en incertidumbres.
No deseo que me digas
que tu vida termina en noche,
cada vez que decida irme.
Solo desearé que si ocurre,
se convierta en un acto de libertad,
para tu amor tan noble.
Nunca desearé que digas
que vas a morir por mi amor,
pero si anhelaré con el alma
hacerte vivir en pleno amor,
aunque el dolor te embargue.
Curiosamente es cuando
más linda te ves.
Contradigo mis sentimientos,
dándote algo más que ser feliz.
Deseo darte también mis tristezas
cuando tus lágrimas asomen
para que las sientas conmigo,
como ha sido hace tiempo.
Sorprenderte con una flor,
cuando la alegría invada tu rostro,
y ser feliz, esperando tu risa.
Porque no,
tomar posesión de tu corazón,
como lo he tenido,
hasta cuando el dolor
lograse lo imposible,
matar el brillo de tus ojos.






