Instantes antes de vernos
en aquella esquina porteña,
presentía que el entorno
sería nuestra cárcel.
Aunque en el beso del encuentro
el cielo temblase.
Hoy sé que estamos a salvo,
de esas penumbras
que otros llaman universo.
Y nosotros únicamente,
llamamos nuestro mundo.
Juan
Solo cuando hagamos el amor,
perderé esta paz simple y cálida.
Tan solo en ese momento,
la sonrisa volverá a ser mía,
y el sol, será aquel sol.
Habrá un milagro y el jazmín
aún desde su ausencia,
volverá a perfumar
algún lugar
de tu balcón de despedidas,
hoy del silencio.
Solo cuando hagamos el amor,
el cielo será infinito,
la claridad me otorgará presencias
que me llevarán de la mano
al vértigo de vivir.
Tan solo en ese momento,
nacerá en mi cuerpo,
la sensibilidad de las caricias.
Tus labios me descubrirán
una y otra vez,
dejándome llevar por tu mirada,
que siempre me invita
inevitablemente a soñar.
Solo cuando hagamos el amor,
sabré que no acabaré en soledad,
que la vida es tan solo un camino,
y que la muerte también lo es.
Solo cuando hagamos el amor,
no habrá pasados gastados,
ni rencores deshilachados.
Todo se inundará
de un futuro añorado,
juntos en profunda espera,
mientras los adoquines,
nos saludarán entre risas
consintiendo la verdad
que el amor nunca muere
cuando es auténtico.
Tan solo en esos momentos,
como dijo Julio
"No haremos el amor
sino él nos hará."





