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16 febrero 2007

Chau número tres


Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres
sembrando tu confianza
Te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura y sin seguro

Te dejo frente al mar
descifrándote sola

Sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota

Te dejo sin mis dudas pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía

Pero tampoco creas a pie juntillas todo
no creas nunca creas este falso abandono
estaré donde menos lo esperes

Por ejemplo...
en un árbol añoso de oscuros cabeceos
estaré en un lejano horizonte
sin horas en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra

Estaré repartido en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar en tu sueño

Esperando tus ojos y mirándote


Mario Benedetti junto a Juan

01 febrero 2007

Soledades


...hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos

claro que la soledad no viene sola

Si se mira sobre el hombro mustio
de nuestras soledades
se verá un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros y cuartos
ese percance de ser buena gente,

después de la alegría

después de la plenitud
después del amor

viene la soledad

Mario Benedetti
de la mano de Juan

16 enero 2007

Momento


Un momento húmedo
y mi cuerpo mojado.
En tu pecho iba doblada mi alma.
Una vez mas se va de mi
Una vez mas dentro tuyo
Me dejás otra vez el espíritu.

Es que me quedo respirando tu voz
sonrío y callo
Digo yo ...

A quién agradezco el haberte abrazado ?
Juan

06 diciembre 2006

Recuerdo

Mis manos te tocan,
te recorren, te conocen .
Estudio tu cuerpo,
se moldea con el mío
y amo las diferencias,
toco tus pechos y con mis dedos,
recorro cada palmo de ellos,
te abrazo,
tu cuerpo y el mío se ajustan,
te tengo, me tienes,
tu cuerpo ya es mío,
lo sumo y lo divido,
te tomo, te levanto, te uno,
te aprieto, te muerdo.
Ahora te veo ir
y me gusta lo que veo,
poseo todo lo que veo,
te veo ir por agua,
te veo con tu bata negra de seda
a encender un cigarrillo.
Tu pelo desordenado,
desorden que me provoca
veo tu espalda, sigo su línea central
indica el camino;
tus ojos brillan tras tu pelo,
sonríes, desconfías, me gusta.
Por eso tardo, por eso espero,
quiero aprender algo mas.
Suave, fuerte, lento, rápido.
Solo pedime,
solo tenés que ordenar.
Mi cuerpo es tu dominio,
es tu herramienta ...
es fuente de calor,
de sudor, movimiento,
profundo de pasión.
Justo después nos hundimos
en un fuerte abrazo,
que roba las palabras
nos da la seguridad,
para hacerlo otra vez,
y de pronto tu cuerpo breve
se deja descubrir por mi,
de nuevo ...

Juan



27 noviembre 2006

La muerte de un sueño


Cuando el tiempo pasa, y en su loca carrera devora el espacio, anuncia que el momento llegó.
Que la agonía ya no puede posponerse, porque el sueño, simplemente el sueño, tendrá que morir.
Muere antes de llegar al fin, no envejece y sin duda no se corrompe.
Queda latente como lo mas puro e inviolable de los sentimientos perdidos.


Sueña el sueño con lo que hay que callar,

sueña el sueño, con lo que hay que recordar,
sueña el sueño con lo que hay que olvidar,
y sueña el sueño antes de morir... a lo que hay que amar.

El final se acerca, y el sueño le dice adiós al soñador, una muerte anunciada, sabida, que no es mas que el paso a la realidad.

Juan

Hay cosas peores que estar solo, pero a menudo toma décadas darse cuenta de ello, y más a menudo cuando esto ocurre es demasiado tarde, y no hay nada peor que...un demasiado tarde.

Charles Bukowski