
Me estoy queriendo y aceptando,
como las piedras lo hacen con el río,
como lo hace el beso y el adiós,
como el mar acepta mis huellas,
y yo sus caricias de sal,
como el sol acepta y quiere su tiempo,
como la luna acepta su obscuridad ante tanto brillo.
Así me estoy queriendo y aceptando.
Me quiero como lo hace la noche con la soledad.
como los niños con sus juegos,
como los Juanitos, sin cama, sin pan.
Lo he notado,
nadie me aceptará como yo,
como estoy y como soy,
a veces un nudo de sangre y fuego,
otras lunas entre dolores y soledades,
con recuerdos envejecidos y maltratados,
con la risa amplia, y la picardía a flor de piel.
Nadie me aceptará como yo.
Aunque tengo alguna duda...
quizás vos, si quizás vos, que me amas en silencio,
quizás vos, precavida, cautelosa y distinta
quizás vos me estés aceptando y queriendo
como yo...
Nada está perdido,
me dirá el mar esta vez,
todo es distinto...
Juan

