Un encuentro, un abrazo, ojos que acarician.
El olor que aún vive y la piel que aún llama
abrieron la puerta, y todos mis recuerdos
disfrazados de fantasmas, saltaron rapidamente,
enojados y bravos, listos para morderme.
Yo simplemente, me sequé los ojos, sonreí,
y ellos se desvanecieron.
Juan
Larga es la lucha,
el destiempo va muriendo,
y el tiempo renace puro.
Quizás el tiempo final.
Se han desangrado
sentimientos,
entre soles y lunas.
La esencia es fuerte,
sobrevive a otros brazos,
a otras bocas,
a todos los vientos
y furias sanguíneas,
sigue intacta, sigue viva.
El olvido no ha podido
con las noches largas
y los deseos sin control.

Hoy los crucifijos esperan
el reencuentro con los dioses.
El mañana es posible.
El abismo está muriendo
de frío en la intemperie,
ya no tiene que esperar.
Ahora los ojos tienen
un punto en la oscuridad.
La carroña está de luto,
y curiosamente siente rubor.
Nadie puede, cuando el amor
duele en los huesos.
Respirar aire cálido y puro,
es comenzar de nuevo.
Quizás sea final del tiempo.
Estamos en vigilia
de un beso demorado.
Juan





