El amor que busco
viene lento, con piernas
que laten como orquídeas,
y cabellos de dolientes violetas.
El amor que busco
es misterio, semejante a la lluvia,
que lava viejos árboles,
reviviendo pájaros de hastío.
Lentamente, solo busco
el amor.
Juan
Mis sueños están intactos
y el amor viene lento, tranquilo,
como llega el amanecer limpio.
Voy caminando en silencio,
dejando el viejo camino
de piedras que lloran,
deseando ser palomas, o tan solo
tristes golondrinas.
Voy en busca de una sonrisa
con guirnaldas y fiesta,
una garganta llena de amor,
de voz suave, que domine
mis impulsos.
Ando errante, esperando
el encuentro con ese amor lento.
Busco mi rumbo con el viento,
con el aroma de la lluvia,
y el murmullo de las horas.
Busco una boca de nube,
afiebrada y con alas,
que reviente mis labios
con vehemencia y desenfreno.
con vehemencia y desenfreno.
Pero el amor viene lento,
bajo esta luna parda
y una lluvia creadora de versos.
Pero ha de llegar sin prisa,
como llega el sol y el alba,
con la madurez exacta,
de las espigas de trigo.
Lentamente lo busco.




